Sean sus propias amigas y cuiden muy bien sus sentimientos, no dejen que
les arrebaten esa capacidad personal que traemos todas para ser felices, que
muchas veces nosotras mismas afectamos cuando nos cuestionamos si estamos
haciendo las cosas correctamente, al hacerlas como nosotras queremos.
Yo he pasado por muchas emociones y siempre se sobrevive:
- Sé lo que es que la persona con quien decidiste tener un proyecto de
vida conjunto te haga cuestionarte tu belleza por envidia a las habilidades
profesionales y lo que se ha alcanzado.
-Sé lo que es que te quiten el trabajo mejor remunerado que has tenido
por no acceder a favores sexuales.
-Sé lo que es ganar menos por mi género.
-Supe desde pequeña lo que eran los complejos porque el crecimiento de
unas hermosas caderas dejaron cicatrices.
-Sé lo que se te juzgue de egoísta por no tener una vida convencional.
-Sé lo que se siente, cuando hablas de tus pasiones, que quienes fueron
tus amigos en otras etapas te ignoren, porque no entienden que hoy has
evolucionado y no eres quienes ellos pretenden que seas.
-Finalmente sé que soy capaz de alcanzar lo que me proponga, llegar
hasta donde quiera y levantarme cuando he caído, pero sobre todo, que soy una
mujer completa, una mujer diferente al promedio y una mujer que se acepta a sí
misma.
Por lo anterior, nunca desistan, mídanse con su propia vara, descríbanse
por lo que son, no por lo que los otros esperan de ustedes, vivan felices y
dejen a los demás serlo, que con tan sólo esta clave, todos alcanzaríamos el
anhelado sentir.